“Más vale que te envidien a que te tengan lástima”
Puede que Pedro Piqueras, director y presentador de la segunda edición de los Informativos de Telecinco, sea uno de los periodistas de televisión más envidiados del momento, y es que por cuarta vez en menos de un año, el telediario que dirige es líder de audiencia con más de tres millones de espectadores. Además, Piqueras ha sido reconocido recientemente con el premio Micrófono de Oro por su extensa carrera profesional. El periodista asegura que le ha sonreído la suerte en muchas ocasiones, aunque destaca que el esfuerzo tiene un papel protagonista detrás de todo su éxito
Miércoles 6 de mayo de 2009
Hoy es el cumpleaños de Pedro Piqueras. Y este año parece que no tendrá que pedir ningún deseo cuando sople las velas de la tarta: puede que no se atreva a pedir más, o al menos en este día. A falta de unos meses para el apagón analógico, la porción de share se va antojando cada vez más pequeña. Las cadenas de toda la vida se están dejando sus ahorros en mejorar sus contenidos, introducir nuevos soportes que lleguen a más gente y en definitiva, hacer todo lo posible por mantener su posición intacta. Aunque los informativos, de momento, parece que no son el punto de mira de la Televisión Digital Terrestre, Piqueras demuestra estar preparado para cualquier situación a juzgar por los últimos logros que ha cosechado. Sin embargo, las buenas noticias que ha recibido no han hecho mella en el periodista manchego, quien sigue mostrándose como siempre: un tipo modesto y servicial.

- El director y presentador de la segunda edición de Informativos de Telecinco, Pedro Piqueras, rodeado de todas sus fuentes informativas. Fuente: María Jesús Natera
Sentado de un modo relajado, rodeado de periódicos y con la chaqueta en el perchero hasta la próxima reunión, transmite naturalidad y sencillez. Mientras me cuenta sin tapujos la desgana que le provoca una comida de trabajo a la que tiene que asistir al mediodía, mi vista se dirige a la estantería repleta de libros que hay en su despacho; a la derecha, otra repisa se esconde bajo una montaña de discos meticulosamente ordenados: una buena tarjeta de presentación, pues siempre quiso haber sido cantante de swing. Con la camisa remangada, la corbata algo suelta y una predisposición visible, Pedro Piqueras recuerda sus años de prácticas en la universidad. Sus palabras y su saber estar dejan claro que se ha llevado consigo de Albacete, su ciudad, esa humildad que un día le trasmitió su padre.
Pregunta: Según el barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) correspondiente al mes de abril, los dos grandes partidos políticos, PSOE y PP, se encontrarían en empate técnico actualmente de cara a la celebración de unas elecciones generales. La popularidad de los líderes se inclina a favor del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, aunque el líder de los populares, Mariano Rajoy, ha mejorado su puntuación con respecto al muestreo anterior. Usted tuvo la oportunidad de tenerlos (a Zapatero y a Rajoy) cara a cara durante el pasado período electoral (vídeo [0' 29'']), ¿fue difícil para un periodista con una larga trayectoria como la suya entrevistar a dos figuras de la política como Zapatero y Rajoy?
Respuesta: (Se ríe). No, la verdad es que son personas muy asequibles y humanas. Para mí no ha sido complicado, aunque lo paso mal siempre que me veo anunciado por televisión, piensas que todo el mundo va a estar muy pendiente de lo que preguntas o lo que no. Soy como los toreros, cuando los anuncian en las ventas se pegan diez días sin dormir, pues a mí me pasaba lo mismo. Pero por ellos no, yo creo que los políticos españoles, los de arriba, están muy en la tierra, muy cerca de la gente.
P: En función de estos encuentros, ¿los ha visto a alguno de ellos como posible fichaje por sus dotes de comunicador?
R: No sé. Siempre he dicho que si Felipe González en su momento hubiese querido dedicarse a la televisión, Matías Prats y yo lo tendríamos muy mal, porque la verdad, es que es muy difícil encontrar un comunicador como aquel. En este sentido, creo que los dos que hay ahora no son grandes comunicadores, aunque, considero que Zapatero tiene una mayor empatía frente a la cámara que Rajoy. Eso sí, Rajoy en las distancias cortas gana mucho, es un tipo muy cercano. Pero vamos, no son Felipe González en cuanto a la comunicación.
P: ¿Se acuesta pensando en los datos de audiencia?
R: No, pero cuando me despierto pienso “a ver que es lo que llega hoy” (se ríe). Además, me llega enseguida, a las siete y media u ocho de la mañana, ¡ping! (imita el sonido del aviso a su móvil con los resultados). Y sale la cifra. La campaña electoral del año pasado nos fue muy bien, la verdad es que fue fantásticamente. Las dos entrevistas que emitimos tuvieron mucha audiencia, y sobretodo nos fue muy bien la entrevista de la victoria, que Zapatero dio aquí (se refiere a Telecinco). Yo creo que hemos hecho una información muy limpia siempre, que era lo que pretendíamos, y al final los datos se han visto.
P: Se suele decir que cuando los políticos ascienden de puesto, envejecen rápidamente, ¿tuvo usted esa sensación cuando se convirtió en Director de Informativos?
R: Hombre, yo voy a envejecer mucho aquí en Telecinco porque tengo mucho trabajo. Soy director de informativos, edito y presento, y eso es un trabajo que, en general, lo hacen tres personas. El otro día, vi una imagen de cuando yo llegué (a Telecinco) y la verdad es que dije “joder, estoy mayor ahora, un poquito mayor”.Y es del trasiego. Un día pediré un año sabático (se ríe) y me iré de masajes, cremitas… para recuperar el tiempo perdido. Pero es una época que me ha tocado vivir, que la acepto encantado y que además, la disfruto. Ya que hay que estar aquí… “o a roles o a setas”, y si estamos a roles, pues a roles y a disfrutarlo también. Y a verlo de la forma más positiva.
P: La reciente visita oficial del presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, y su esposa Carla Bruni ha desatado un revuelo mediático desde semanas antes de su llegada a España. ¿Cree usted que la popularidad del presidente francés sube y baja por una mala gestión o por la influencia de los medios de comunicación?
R: Por sus golpes de efecto. Él es el que quiere salir de esa manera. Yo creo que Sarkozy será muy responsable de sus subidas y de sus bajadas. A Sarkozy le encanta aparecer en la prensa. Además, es un hombre que delega poco en sus ministros, todo lo hace él. Como no delega nada y él es la fibra que aparece en todo, pues también será él a quien le den las bofetadas por todo lo que pase en Francia. También destaca la presencia en los medios de su mujer Carla Bruni. Yo creo que ella va a ser un elemento importante a lo largo de toda la presidencia de Sarkozy.
P: Ha trabajado en Antena3 y ahora, en su competencia. ¿Piensa que cambia el modo de hacer la información o lo que cambia únicamente es quien la presenta?
R: No, esencialmente no cambia. Yo creo que hago el mismo informativo, con variaciones, que podría haber hecho en Antena3. No me gusta hablar de las otras cadenas, porque como decía un buen amigo “de uno poco, de los otros nada y de las cosas, todo lo que se quiera”, cada uno hace las cosas como cree que es oportuno. La ventaja que he tenido es que allá donde he estado, he hecho las cosas como yo he creído que debía hacerlas. Las situaciones cambian, por ejemplo, en TVE, que teníamos la audiencia garantizada de un 80%, no te planteabas cómo superar a la competencia, con lo cual, avanzábamos poco. Donde se aprende cómo ganar audiencia es en las privadas, que es cuando todos nos batimos el cobre por intentar hacerlo lo mejor posible. En Telecinco me planteo que la gente viva el informativo nuestro como algo que está ocurriendo en el mismo momento en que lo está viendo. Y por eso hay tantos directos.

- La redactora de “A la parrilla”, María Jesús Natera, junto al periodista Pedro Piqueras tras finalizar la entrevista en su despacho de Telecinco.
P: ¿Qué piensa sobre que los informativos se decanten cada vez más por noticias de sucesos?
R: El suceso es una crónica que demanda la gente. La gente solicita más la parte de sucesos que la política, pero no por eso tenemos que dejar de lado a la política, porque sino, daríamos solamente un programa de sucesos. A mí me molesta mucho cuando se denosta a los periodistas que hacen sucesos, porque es gente que escribe muy bien, que crea sensaciones. Y eso es una cosa que no debemos dejar de lado nunca, pues nuestra función como periodistas es múltiple: una, informar de las cosas importantes que pasan y contársela a la gente; otra, contar a la gente también lo que espera que le cuentes, servir al interés del ciudadano, y ahí esta precisamente el suceso. Creo que los medios de comunicación tenemos que estar comprometidos con hechos que puedan ser de sucesos, como es el caso de las mujeres maltratadas, y dar la información siempre desde un punto de vista positivo, ahora, por ejemplo, se pone el número (de télefono al que pueden llamar las mujeres víctimas de la violencia de género) y me parece acertadísimo.
P: Ha participado en conferencias sobre la telebasura, ¿cree que este concepto ha dado el salto de los programas de entretenimiento a los informativos?
R: En absoluto. La telebasura es algo normal, como la comida basura, y el concepto lo que indica únicamente es que es de consumo rápido. Es decir, te haces unas risas y lo olvidas, no tiene más importancia en tu vida. Por esa razón, creo que los informativos están muy lejos del concepto de telebasura. Hay quien ha dicho alguna vez que hay telebasura por el tema de los sucesos. Se trata de alguien a quien no le gusta ese fenómeno, pero hay gente que quiere informarse de los sucesos por la televisión. Yo prefiero pensar en seducir a la audiencia, y en darle alguna de las cosas que solicita, que no estar pendiente de los críticos de la tele, porque si hiciéramos los programas en base a lo que dicen, tendríamos una audiencia mínima. La televisión aparte de ser un fenómeno, un medio maravilloso, también es un negocio para quien lo monta, lógicamente, y no se montan los negocios para perder, sino para ganar. Esta es la norma en la que nos movemos, la norma de convivencia. Eso sí, creo que las cosas hay que hacerlas con dignidad. Lo peor de la telebasura, o de los informativos basura, si es que los hubiera algún día, es que se mienta y se confunda al ciudadano. Los informativos hechos con diligencia, con afecto por el trabajo que estás haciendo, con el ánimo de informar y no de mentir, aunque lleven sucesos nunca serán telebasura.
P: Usted comenzó trabajando en un negocio familiar y ahora es Director de los Informativos de Telecinco, cadena privada que el próximo año cumplirá dos décadas en antena, ¿lo suyo ha sido suerte o hubo algo más?
R: Creo que ha habido mucho de suerte, evidentemente, porque yo no considero que sea el mejor periodista de España. Soy un tipo normal, al que le gusta el periodismo y que dirige los informativos de una gran cadena de este país, pero soy consciente del trabajo: a mí nunca me han regalado nada. Claro que siempre hay que tener en cuenta la suerte, porque hay gente muy valiosa que, seguramente, no ha estado como yo en el momento adecuado. Me ha tocado a mí y lo agradezco. Además, siempre procuro no perder de vista mis raíces, mis amigos, etc. El trabajo, al final, aunque me encanta, es sólo trabajo, y que me ha dado muchas alegrías, pero también muchos dolores de cabeza porque cuando estás en un sitio de estos así, siempre hay gente que te da caña por envidia a veces, porque alguien optaba a lo tuyo, pero como dicen en mi pueblo: “más vale que te envidien a que te tengan lástima”. Pero repito, soy un tipo normal, de Albacete, hijo de un alpargatero, que era una maravilla de padre, y que lo que quiso fue que yo no estuviera en la alpargatería. Hoy la pena es que no vive para poder decirle “mira no estoy en la alpargatería, estoy en Telecinco”, que es muy fuerte (se ríe).
P: Una crítica positiva, ¿le acomoda o hace que se exija aún más?
R: ¿Las críticas positivas? Las críticas positivas nos alegran a todos. Pero en mi caso, me gusta superarme, es decir, yo no compito ahora con Matías Prats o con Lorenzo Milá, yo compito conmigo mismo: me gusta sacar lo mejor de mí y de esa forma, sacar lo mejor de la gente que hay aquí. ¿Me gustaría ser líder? Pues sí, ¿por qué no? Es más, quiero serlo. El tío que escribe un artículo aquí (coge con ímpetu un periódico de los muchos que hay sobre su mesa), seguramente, lo que quiere es que lo lean un millón, en lugar de doscientos mil, es ley de vida. Si estamos en esto, lo queremos.
P: Después de dos años al frente de los informativos de Telecinco, ¿cuál ha sido su aportación personal con respecto a la etapa anterior de Juan Pedro Valentín?
R: Otro tipo de telediario. Pero yo siempre digo que me molesta hablar de mí personalmente, es decir, no puedes hacer un telediario tú solo, tienes que hacerlo con el acuerdo de la gente. Entonces, ¿qué hemos aportado? esa sería la pregunta. Pues hacer un informativo de televisión más televisivo: aprovechar los medios que te da la televisión, los directos, lo espectacular, las músicas… Porque la televisión, aunque sea un telediario, tiene algo también de puesta de escena. Y adecuarlo a la cadena en la que estamos. Es decir, quien pretenda por ejemplo, hacer un telediario de La 2 en Telecinco, probablemente va a tener un 5% de audiencia. Tienes que saber la cadena en que estás, el público que tienes, para hacer un informativo mucho más cercano a la gente. Nuestro público es de clase media, y por tanto, hacemos un programa para ellos, no hacemos un informativo para la élite intelectual. Tenemos que hacer una televisión adecuada a la gente que nos ve, y en este sentido, pues sí que hemos cambiado algo. Pero, ¿el otro era peor? no, era diferente.
P: Periodistas como José María Carrascal o el recordado Matías Prats Cañete han pasado décadas ejerciendo el periodismo, superando incluso la edad de la jubilación. ¿Le gustaría envejecer siendo presentador de informativos o preferiría dedicar esos años a cualquier otro proyecto o faceta de su vida?
R: Me gustaría pasarlos más relajados. No estaría mal que mi amigo Paolo Vasile me diera un programa semanal, y de presentador nada más… Y si tuviera pasta suficiente, no me verían montando un periódico, ni una televisión, ni nada. Yo me iría a pasar mi vida a las Islas Fiyi. Me gusta muchísimo mi trabajo, lo adoro, pero creo que este ritmo no se puede mantener mucho tiempo. Esa es la verdad. Más adelante, en tres, cuatro o cinco años quiero que me dé tiempo a vivir la vida, a tomarme las cañas que no me tomo ahora, a ir al cine que no voy ahora, a todas esas cosas, porque a mí me gusta eso también, tanto como esto (su cargo al frente de los informativos).













